SIETE claves para la preproducción de un vídeo corporativo

30 octubre, 2014 0 Comments

En cualquier producción audiovisual la planificación es muy importante. Como seguramente sabes, en ficción, por ejemplo, todo está previamente estudiado antes de empezar a rodar: los diálogos, los escenarios, los tipos de plano, etc. En el caso de los vídeos corporativos, la preproducción se parece más a la de un documental, puesto que no siempre sabes con qué te encontrarás. Pero, aún así, cuanto más preparado esté el rodaje, menos inconvenientes tendrás durante la grabación.

Éstas son las SIETE claves para realizar una buena preproducción:

1. Habla con el cliente. Antes del rodaje, es recomendable que estudies con el cliente cada detalle y concretes en equipo lo que éste desea comunicar. Él, mejor que nadie, conoce su empresa y sus necesidades comunicativas. De este modo, se definen los objetivos del vídeo, la información que necesita recibir el público a quién va dirigido y los puntos a destacar. La colaboración por parte del cliente es un factor esencial para obtener buenos resultados.

2. Define el público objetivo. En la mayoría de los casos, cuando le preguntes al cliente a quién va dirigido el vídeo, no lo sabrá exactamente. Y, peor aún, a veces querrá abarcar un público muy amplio como clientes, proveedores y posibles inversores, todo eso en un mismo vídeo. Asegúrate de conocer muy bien el público objetivo al que va dirigido el vídeo porque cada grupo de personas debe recibir información específica.

3. Elabora un guión. Es preciso diferenciar entre el guión técnico y el guión literario. Básicamente, el primero incluye comentarios técnicos como tipos de plano y movimientos de cámara. El segundo está constituido por las elocuciones de los actores, entrevistados y/o de una voz en off. Lo ideal es disponer de ambos guiones para optimizar el tiempo durante el rodaje y para que el cliente tenga una idea más clara de cómo va a quedar el vídeo. Si en algún punto éste no está de acuerdo con el guión, corrígelo. Sin embargo, en la no ficción, no siempre es posible planificar tanto; haz lo que puedas. 

4. Elabora un plan de rodaje. Una buena organización en la producción de un audiovisual es imprescindible. Elabora un plan de rodaje con localizaciones, fechas, horarios y personal en función del guión. Lo ideal es que el día del rodaje sepas perfectamente qué quieres grabar. De esta manera, reducirás al máximo la improvisación. Como en cualquier trabajo, debes aprovechar el tiempo. Procura grabar sólo aquellos planos que vayas a utilizar. No olvides que el objetivo es transmitir la información más relevante de forma atractiva en un vídeo cuya duración será la menor posible. 

5. Selecciona el material técnico. Elabora una lista con todo el material técnico que llevarás al rodaje para no olvidarte de nada. Descubrir que te has dejado un micrófono o una tarjeta de memoria para la cámara, puede malograr toda tu jornada de trabajo. Recuerda que hay empresas de alquiler de material audiovisual que lo tienen todo y, muchas veces, a precios verdaderamente competitivos.

6. Selecciona el personal y los actores. La elección del equipo técnico y creativo, así como de los actores, depende mucho del presupuesto del que dispongas. Estaría muy bien contar con Spielberg en la dirección, pero no siempre es posible. En vídeos corporativos, a veces, el mismo director es quien controla la cámara, el sonido, la iluminación y produce las entrevistas, pero no es lo ideal. Si el cliente ha dicho «esto es lo que tenemos de presupuesto», tendrás que adaptarte, pero, desde luego, no deberías trabajar así. Si vas a contar con colaboradores, confirma su asistencia uno o dos días antes de la grabación.

Los actores no son, desde luego, actores de verdad ―aunque algunos vídeos los requieran así―. En la mayoría de vídeos corporativos «el reparto de actores» está integrado por personal de la empresa. Si vas a grabar testimonios y tienes la posibilidad de elegir entre varios, podrías realizar videoconferencias para escoger a la persona que mejor se exprese frente a cámara.

7. Piensa en la postproducción. Si ya has hecho todo lo anterior, tienes el 50% del proyecto terminado. En este caso, puedes dar un paso más allá. Determina días para la postproducción. Es muy probable que, al acabar el rodaje, el cliente te pregunte cuándo va a poder ver el vídeo.